Un cuerpo celeste en la pared
No solo es una fuente de luz
Es una puerta de escape


Una lámpara con personalidad única
Familia Lira · Orfeo y Orfeo Magnus
Un disco de piedra o de madera, cortado tan fino que la luz lo atraviesa, con una corona de luz saliendo por detrás. Encendido no parece una lámpara: parece algo que orbita.
La idea
Luz directa e indirecta
Una lámpara normal te apunta. Orfeo no: la placa LED va escondida detrás del disco, mirando a la pared, y lo que se ilumina es el muro. El disco se queda en penumbra, encendido desde dentro por su propia veta, con un halo alrededor.
Es exactamente lo que hace un eclipse. Y es también la razón práctica de que se pueda mirar de frente sin que moleste: no hay ningún punto de luz a la vista.
Los materiales
Dieciocho planetas
El mismo disco, dieciocho materias. La veta de cada una decide qué mapa aparece al encenderla, y ninguna se puede repetir porque ninguna piedra ni ninguna madera se repite.
Dos tamaños
Ø 29 acompaña. Ø 45 preside.
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Ø 29 cm
Orfeo
La medida de acompañar: una mesilla, un pasillo, un lado del sofá. Ilumina lo justo para que la habitación tenga un punto cálido sin convertirse en el centro de nada.
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Ø 45 cm
Orfeo Magnus
La misma pieza llevada a la escala en la que un disco deja de ser un aplique y pasa a ser lo primero que se mira al entrar. En ocho piedras y metales.



La ficha
- Diámetro
- 29 cm · 45 cm en Magnus
- Fondo
- 4,5 cm
- Luz
- Placa LED integrada, 110–240 V
- Versiones
- Estándar o regulable con mando
- Montaje
- A pared, con florón blanco
- Acabados
- 18: diez maderas, seis piedras y dos metales